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Antibiótico tópico en el acné: por qué se combina y se usa poco tiempo

Aquí explicamos por qué la clindamicina en gel se usa junto a otro tratamiento y durante un tiempo limitado, y qué cambia eso en la valoración. Las dos reglas tienen el mismo origen: evitar que la bacteria del acné se vuelva resistente. Entenderlas ayuda a usar bien el tratamiento y a no repetirlo por inercia.

Qué hace un antibiótico en la piel con acné

En el acné inflamatorio, el de granos rojos y con pus, participa una bacteria que vive normalmente en la piel, Cutibacterium acnes. El antibiótico tópico reduce esa bacteria y la inflamación que provoca, y por eso mejora sobre todo esas lesiones inflamadas. Sobre los puntos negros y blancos, que son el origen del problema, actúa poco.

La clindamicina en gel es el antibiótico tópico que se valora en este cuestionario. Funciona, pero tiene un límite que no tienen otros tratamientos del acné: cada vez que se usa, favorece que aparezcan bacterias resistentes.

El problema de la resistencia bacteriana

Cuando una bacteria se expone de forma repetida a un antibiótico, sobreviven las que toleran mejor el fármaco y con el tiempo predominan. El antibiótico deja entonces de hacer efecto, y no solo en el acné: la resistencia puede afectar a otras bacterias de la piel y a antibióticos relacionados. La resistencia es más probable si ha usado recientemente clindamicina o eritromicina, y puede afectar también a antibióticos relacionados, sobre todo cuando el antibiótico se usa solo.

La resistencia a los antibióticos es un problema de salud pública, y en España existe un plan nacional para reducirla que insiste en lo mismo: usar antibióticos solo cuando están indicados, durante el tiempo justo y de la forma correcta.

Por qué se combina con otro producto

Las guías del NICE son claras: el acné no se trata con un antibiótico tópico solo, ni con un antibiótico oral solo, ni combinando un antibiótico tópico con uno oral. El antibiótico tópico se usa junto a un segundo producto que no es antibiótico, como un retinoide tópico o un antiséptico para la piel, y existen geles que llevan las dos sustancias juntas.

La combinación tiene dos ventajas. El segundo producto actúa sobre los poros obstruidos, que es donde el antibiótico se queda corto, así que el resultado es más completo. Y como ese segundo producto no genera resistencias, ayuda a que la bacteria no se adapte al antibiótico. Por eso, si pide solo un gel antibiótico, lo más probable es que el médico proponga una combinación o le pregunte qué otro tratamiento usa.

Por qué durante poco tiempo

Esas mismas guías fijan una revisión del primer tratamiento a las 12 semanas, para comprobar la mejoría y los posibles efectos adversos. Y añaden que un tratamiento que incluye un antibiótico, tópico u oral, solo debe mantenerse más de 6 meses en circunstancias excepcionales, con revisiones cada 3 meses y retirando el antibiótico en cuanto sea posible.

Cuando el acné está controlado, el mantenimiento se hace sin antibiótico. El NICE propone para esa fase productos como el adapaleno o el ácido azelaico, que se pueden usar durante más tiempo. Pensar el tratamiento en dos etapas, una inicial con antibiótico y otra de mantenimiento sin él, es la forma de aprovechar el antibiótico sin gastarlo.

Efectos adversos y cuándo parar

En la piel, lo más habitual es sequedad, irritación o descamación, sobre todo al principio y más aún si el gel va combinado con otro principio activo. Una crema hidratante no comedogénica ayuda a tolerarlo.

Aunque es poco frecuente con el uso sobre la piel, la clindamicina puede causar diarrea asociada a antibióticos. Si aparece una diarrea intensa o que no cede, sobre todo con dolor abdominal, deje de usarla y consulte a un médico. Si ha tenido colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn o una colitis después de tomar antibióticos, indíquelo en el cuestionario.

Cuándo hace falta un dermatólogo y cómo se solicita

Ningún gel resuelve por sí solo un acné severo. Cuando aparecen nódulos, quistes que duelen, marcas que quedan o brotes que se extienden deprisa, toca pedir cita con dermatología. No emitimos recetas de isotretinoína oral: su control requiere visitas en persona. Si está embarazada o busca un embarazo, el médico tendrá en cuenta que los retinoides tópicos no se usan en esa situación al elegir con qué combinar el antibiótico.

Para solicitarlo, usted contesta un formulario médico; no hay videollamada ni llamada. Las preguntas tratan del embarazo y la lactancia, de si las lesiones son graves o marcan la piel, de si el acné le dura ya más de un trimestre y de los tratamientos con receta que ha probado. Anote también cuándo y cuánto tiempo usó antibióticos para el acné. El médico colegiado que lee su caso puede solicitarle fotografías de la piel, proponer una alternativa o rechazar la petición.

Con una respuesta positiva, recibe la receta en PDF en su correo electrónico. En la farmacia basta con mostrarla en el teléfono o en papel junto con un documento de identidad (DNI, NIE o pasaporte); el farmacéutico decide si la dispensa y el producto se abona en el mostrador, aparte.

¿Puedo usar el gel antibiótico solo, sin nada más?

No es lo recomendable. Las guías no aconsejan el antibiótico tópico en solitario porque favorece las resistencias. Lo habitual es combinarlo con un producto que no sea antibiótico.

Me recetaron un gel antibiótico hace un año. ¿Puedo pedir el mismo?

Puede solicitarlo, pero el médico tendrá en cuenta que un uso previo hace más probable la resistencia y valorará si conviene otra estrategia, por ejemplo un mantenimiento sin antibiótico. Indique cuánto tiempo lo usó y cómo fue.

Ya tomo un antibiótico por boca para el acné. ¿Puedo añadir el gel?

No se recomienda combinar un antibiótico oral con uno tópico. Si ya sigue un tratamiento con antibiótico oral, lo adecuado es revisarlo con el médico que se lo pautó.

¿Qué pasa cuando dejo el antibiótico?

Si el acné está controlado, se pasa a un tratamiento de mantenimiento sin antibiótico para que no vuelva. Dejarlo sin un plan de mantenimiento es una causa frecuente de recaída.

Revisado por el médico Damian Wojno, colegiado en Polonia (n.º 3211301).